Capitulo 2


– ¿Y qué tal está Inglaterra?–. Pregunté
–Es gobernada por una reina tiene edificios muy altos y en esta época del año llueve bastante…
– ¿Por qué no nos avistase de tu regreso? –Dijo mamá– Te hubiera preparado una mejor bienvenida
–Lo lamento, quería sorprenderlos. En realidad planeaba regresar en el cumpleaños de Colette –Me miro– Pero cambie de planes.
–Sea como sea nos alegra tenerte de vuelta–. Le dijo papá

Después de cenar, subí a mi habitación y me puse mi pijama y me eche en la cama me quede pensando en la visión que tuve en la mañana. Cerré los ojos y me quede dormida.

Había una mujer  corriendo, su cabello era negro y ondulado sus ojos eran azules, llevaba puesto un vestido rojo y largo, parecía preocupada. Entró a una casa abandonada y miro hacia la ventana, ella se asusto al verlo y retrocedió.
Un hombre con un abrigo negro y pantalones negros también, tenía el cabello largo y obscuro. El desapareció y la mujer buscaba en todas partes cuando apareció enfrente de ella, la tomo por el cuello y la elevó, ella gritó del susto y del dolor, unos colmillos se vieron cuando gritó.
– ¡Dámelo!–. Le ordeno.
Los ojos de él eran rojo escarlata y había rabia en ellos.
–Nunca... –. Le contesto la mujer
– ¡Muere entonces!–. La arrojo contra la pared
Ella quedo inconsciente, él le prendió fuego a la casa y las llamas se esparcieron por todos lados. El hombre huyo de ahí.
–No…–. Dijo otro hombre de cabello castaño. El llevaba una camiseta blanca que estaba manchada de sangre y rota con pantalones negros– ¡Anabelle!
El hombre entro a la casa y busco a la mujer. Ella estaba rodeada por el fuego, abrió los ojos recuperando la conciencia.
– ¡Anabelle!
– ¡Lowell!–. Tosió por el humo que había.
–Anabelle–. La encontró pero no podía ir con ella por el fuego, partes del techo comenzaron a caer– Hay que salir de aquí.
– No puedo. Lowell tienes que ir por Ankyara ¡Ve por ella!.. ¡Ahora!
–Pero Anabelle –Se acerco.
–Si no vas por ella Jack la encontrara y la matara… ¡Corre! Tienes que hacerlo.

Lowell salió de la casa y corrió escucho a una bebe llorar y la tomo en los brazos, noto que había un collar junto a la bebe y lo guardo, corrió lo más rápido posible para llegar con Anabelle, pero la casa se caía a pedazos.
Se escucharon los gritos desgarradores de Anabelle dentro de la casa.
– ¡¡Anabelle!!–. Gritaba Lowell con lágrimas en los ojos.

Desperté asustada, tomo el celular de la mesita junto a mi cama y vi la hora, me levante de un salto y me puse mis pantalones de mezclilla que estaban rotos de las rodillas y con unas manchas blancas como si estuviera desgastado y una blusa roja con cuadros negros y mis converse negros lo más rápido que pude, tomé mi mochila y salí corriendo de mi habitación.
– ¡Papá! –Grité buscándolo– ¿Dónde está?
–Ya se fue – Me dijo Erick
– ¿Podrías llevarme al colegio? ya se me hiso tarde…
Tomo las llaves de la mesa y salimos de la casa, y en minutos llegue al colegio
–Gracias, te debo una –Me despedí– Te veré en casa.

En clase de gimnasia, el silbato del entrenador sonó y nos dijo que diéramos vueltas al campo.
– ¡A correr chicos!
–Odio dar vueltas. –Me dijo Marley quejándose.
–Vamos floja –Le dijo Owen– tienes que hacer ejercicio.
Al cabo de 25 vueltas corriendo, yo ya me había cansado, el entrenador sonó de nuevo su silbato.
–Al fin –Dijo Marley– ¡A descansar!
–Vengan aquí chicos–. Nos ordenó el entrenador.
Todos nos acercamos, un chico estaba al lado del entrenador. Él  era alto, casi como el entrenador, su cabello era de un castaño claro y sus ojos eran verdes con unos pequeños destellos cafés.
–El es su nuevo compañero, Arthur Miller.
Su mirada se cruzo con la mía y sentí una punzada en el pecho y sentí como si mi sangre me ardiera, me dio mucho calor y sed, de un momento a otro me falto el aire no pude respirar y caí al suelo, desmayada.
– ¡Colette! –Gritó mi mejor amiga
–Muévanse, déjenla respirar –El entrenador me levanto del suelo– Marley llévala con la enfermera.
–Claro.

La enfermera que era la señorita Ellen me entrego un vaso de agua.
–Debes estar deshidratada, no creo que sea bueno que corras mucho.
–Yo estoy de acuerdo con eso–. Dijo Marley
   Bebí del vaso
–No sé qué sucedió pero estaré bien, gracias.
­Si no te sientes bien podrás irte a casa.
Estoy bien.

En la clase de historia, el nuevo estudiante se sentó un par de asientos detrás de mí, sentí su mirada, me costaba mucho concentrarme en mi examen. Cuando termine se lo entregué a la profesora y volví a mi asiento, Arthur  desvió su mirada, abrí mi libreta y vi una gota de sangre, pude notar que me sangraba la nariz.
Salí del salón con la mano cubriéndome la nariz, fui directamente al baño, solo había una chica lavándose las manos, me acerque para limpiarme la nariz, ella salió de ahí y yo me enjuagué. Me eche agua a la cara, al levantar mi rostro vi en el espejo una sombra detrás de mi parecía un hombre, volteé rápido y algo asustada pero no vi  a nadie, mire de nuevo el espejo y no había nadie más que yo <<Debo estar volviéndome loca>> pensé.

Capitulo 1


Abrí los ojos al escuchar mi alarma sonar, fui directo al baño y me di una ducha rápida, después me puse una blusa anaranjada mis pantalones obscuros y unas botas cafés, peine mi cabello. Baje a la cocina y vi a mi padre en el comedor tomando un café y leyendo el periódico y a mamá preparando unos huevos estrellados.
– ¿Desayunaras?–. Me pregunto mamá
–Solo quiero un pan con mermelada–– Me lo prepare—Ya me voy.
–Adiós hija– Me despidió mi papá con una sonrisa– Cuídate.

  
Cuando llegue al colegio me encontré con Owen, este se acerco a mí para saludarme.
–Hola –Me beso la mejilla como de costumbre–. ¿Como estas?
–Bien… ¿No has visto a Marley?
–No, seguramente se le debió hacer tarde.
Entramos a clase poco antes de que la campana sonara Marley llegó y se sento a mi lado, mas tarde a la hora del almuerzo nos formamos para pagar el desayuno.
–Oye Colette pronto será tu cumpleaños ¿cierto?–. Pregunto Marley
–Si
–Estaba pesando que…
De repente sentí un vértigo <<No>> me dije.
 [Caminaba hacia casa y me pare bajo un farol de luz que empezó a parpadear... Sentí a alguien detrás de mí pero cuando volteé no vi a nadie. Pero al voltear al lado contrario había un sujeto enfrente de mí que me asusto. “Te encontré” dijo y sonrió como si planeara hacer algo malo.]
Caí sobre mis rodillas al suelo y me dolió la cabeza
 –Colette! ¿Estás bien?–. Preguntaba Marley mientras me ayudaba a levantarme– ¿Qué paso?
–Siéntate –Me dijo Owen– Toma un poco de agua…
–Estoy bien no se preocupen.
  ¿Qué fue eso? Tuve una visión, pero ¿quién es ese sujeto? Y ¿por qué dijo que me encontró?
Después de clases Marley y yo fuimos a la biblioteca. Buscamos una mesa libre y pusimos nuestras mochilas ahí, Marley saco su laptop y unos libros.
– ¿Y qué sucedió?
– ¿De qué hablas?
–En el almuerzo
–No fue nada.
– ¿No me dirás?
–Solo me maree –Intente cambiar el tema– Necesito un libro de historia
– ¿Estás segura que solo fue un mareo?
– ¿Si te digo dejaras de molestar?–. Fui a un pasillo de libros sobre la historia de todo el mundo y de diferentes países. Marley me siguió.
–Tal vez.
–Tuve una visión –Regrese a nuestra mesa
–Enserio… ¿Sobre qué?
–No quiero hablar de eso solo quiero estudiar.
–Dimeeee!
–Shhhh!
–Dime– dijo murmurando.
–No lo sé. No tengo ni idea de que signifique, vi a un sujeto pero no le vi el rostro.
– ¿Eso es todo?
Asentí. 
A mi amiga le fascinaba la idea de que yo pudiera tener visiones de un futuro. Aun que yo le intenté explicar que no todas mis visiones puedan cumplirse, eso no le importó. Marley era mas que mi mejor amiga y para mi no tenia sentido que le ocultara mi don. 
Estudiamos un poco, terminamos la tarea y después me llevo a casa.
–Hasta mañana– Le dije
–Te veré mañana, cuídate y mantenme enterada de cualquier otra visión–.Se despidió y se fue.

–Colette!–. Grito mi hermana pequeña y corrió hacia mí.
–Hola Amy–. Entramos a casa– ¿Qué sucede?
–Adivina quien regreso…
–Hola Colette… –. La voz salió del fondo de la sala
–…Erick– Dije muy asombrada– ¿Q–qué estás haciendo aquí? Creí que seguías en Inglaterra
–Creo que merezco una mejor bienvenida. ¿No crees? Dijo él con una sonrisa.
Lo abrace, hace 2 años y medio que no veía a mi hermano, había conseguido una beca para irse de intercambio a la universidad de Inglaterra, siempre estaba muy ocupado pero siempre encontraba una manera de poder hablar con nosotros, sin embargo, nunca nos menciono de regresar y lo mas extraño de eso fue que no lo vi venir.
–Que gusto tenerte de vuelta.
–Me alegra estar de nuevo en casa– Sonrió
– ¿Nos extrañaste?–. Pregunto Amy
–Mucho–. Le empezó hacer cosquillas–.En especial a ti.
Me reí, recordé que antes él hacía lo mismo conmigo.