Capitulo 3


Después de terminar mis deberes, me recosté en mi cama y abrí un libro después de leer varias páginas, lo cerré y me eche hacia atrás, vi el techo por un par de segundos. Estaba concentrada en el techo sin nada que pasara por mi cabeza que me asuste cuando tocaron la puerta de mi habitación.
–Tock, tock
–Adelante.
–Oye Colette, ¿No quieres ir al cine?–. Me preguntó Erick
– ¿Al cine?
–Sí, estoy muy aburrido. No hay nada que hacer aquí.
Reí, sabía que era cierto.
–De acuerdo.

Tomé mi bolso y me puse labial. Erick tomo las llaves del auto y salimos de casa. Al llegar al cine Erick eligió la película al azar, y nos acercamos a comprar los boletos
–No puede ser–. Dije entre dientes
Erick me miró confundido.
– ¿Sucede algo?
–No es nada.
Pero si sucedía algo, el que estaba en la taquilla era Arthur, no quería verlo después de lo que pasó en el colegio. Erick compro los boletos, Arthur cruzo una mirada conmigo y luego miro a Erick, Erick volvió hacia mí con el par de boletos para la siguiente función, mire a Arthur, este me miraba como en la clase de historia.
– ¿Lo conoces?
–Es el nuevo estudiante. Solo sé que se llama Arthur.
Erick lo miro con más atención.
–Como sea, vamos, ya va a empezar la película.
Entramos a la sala, nos sentamos en las sillas de arriba, Erick se compro unas enormes palomitas y 2 refrescos gigantes, era lógico que no me podría tomar toda ese refresco.
 Al terminar la función, fuimos a un McDonald.
–Es increíble que puedas comer tanto.
–Todos dicen lo mismo –Rió– ¿Quieres algo?
–No, estoy bien así.
El se compro una hamburguesa unas papas fritas y un refresco grande.
–De verdad, ¿dónde te cabe todo eso?
–Sabes, hace mucho que no comía una hamburguesa –Le  dio un mordisco– Olvidaba lo deliciosas que son.
Reí.

Al llegar a casa, abrí la llave del agua para que se llenara la tina, me mire una vez al espejo antes de desvestirme, el agua estaba calientita me metí por completo, eché la cabeza hacia atrás y cerré los ojos.
Recordé mi sueño de la otra noche y la visión que había tenido. Ambos eran totalmente extraños no comprendía que era lo que me querían decir, mi visión tal vez me advertía que tuviera cuidado con ese sujeto, pero ¿quién era? ¿Por qué debía cuidarme de él? Mi sueño era aun más extraño, nunca en mi vida había visto a esas personas ¿Quién eran?
Cuando salí de la ducha, me puse mi bata, el espejo estaba empañado por el vapor del agua, limpie lo suficiente para verme en el, había alguien detrás de mí, grité.
– ¡¿Qué diablos haces aquí?!
–Perdón, no pretendía asustarte –Se disculpo Erick– Te llaman por teléfono.
– ¡Largo! –Tomé el teléfono– ¡Sal de aquí!
–Ya me voy, ya me voy.

Me acerque el teléfono.
–Hola.
–Tu hermano regreso y no me contaste, ¿qué clase de amiga eres?
–Marley hoy pasé por muchas cosas que se me olvidó.
– ¿Enserio? ¿Qué  cosas?
–No lo sé, tal vez porque me desmaye y el chico nuevo me pone cada vez mas incomoda.
–No hay excusas para, espera, ¿dijiste que el chico nuevo te pone incomoda?
–No quiero hablar de eso.
–No me puedes dejar así, dime todo, cada detalle. ¿Fue por el que saliste corriendo al baño?
–No fue él, me mareé de nuevo.
–Oye eso de los mareos te pasa muy seguido y hoy te desmayaste. ¿No estás embarazada?
– ¡NO! ¿Cómo puedes pensar eso?
–Cierto es ilógico que estés embarazada si no tienes novio, al menos que me lo hayas ocultado.
–No estoy embarazada te lo aseguro. Marley quieres decirme ¿Porqué llamaste?
–Oh si, mañana habrá un concierto en Sunland Park! Y ¿quién crees que tiene 2 boletos para primera fila? ¿Iras conmigo verdad?
–Claro, no veo por qué no.
–Perfecto, te veré mañana chica.
Después de hablar con Marley me eche en la cama, suspire, me levante de nuevo y me puse mi ropa para irme a dormir.

– ¿¡Qué esperas!?–. Dijo Lowell
–No me hagas reír –. Contestó Jack
–Eres un cobarde.
–Vaya que eres gracioso, Lowell vamos… No tienes que hacer esto, solo dame la joya.
–No te la daré, voy a matarte.
–Eso quiero verlo. –Dijo él con una sonrisa irónica
Los ojos de Lowell se pusieron rojos obscuros, miraba con odio a Jack, este lo miraba retándolo. Lowell corrió hacia Jack e intento derribar, pero Jack se movió tomando el brazo de Lowell y derribándolo al suelo.
– ¡Eres débil!
Lowell se levantó y de nuevo intento golpear a Jack, esta vez le dio un fuerte puñetazo en la cara, Jack lo miro enojado y sus ojos cambiaron a rojos escarlata
–Gran error.
–Hablas mucho.
Jack empujo a Lowell  con su mano tan solo con tocarlo, Lowell corrió hacia Jack, este retrocedió varios pasos evitando los golpes de Lowell.
– ¡Pelea!–. Grito Lowell
–No me gusta desperdiciar mi tiempo en débiles como tú, tengo mejores cosas que hacer. ¿Por qué no vas con tu amada Anabelle?...No espera… ¡Esta muerta!–. Rió y desapareció.
– ¡Jack!
Pero solo se oía el eco de su malvada risa.

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