–Colette ¿Me escuchas?
Abrí los ojos y vi a mi madre y detrás de ella estaba Amy
–Colette… Nena ¿Te encuentras bien?–. Preguntó mamá con angustia
–Mamá…
– ¿Qué paso?
–Yo, yo no recuerdo… Me desmayé.
–Siéntate cariño, ¿Quieres que te traiga un vaso de agua?
–Creo que sería una buena idea.
–Te lo traeré enseguida. – dijo Amy
–Gracias.
Mi pequeña hermana bajo a la cocina por un vaso de agua y mi madre se
quedo conmigo en mi habitación.
– ¿Y Erick?–. Me preguntó mamá
–En la casa no había nadie cuando yo llegue del colegio.
–Cuando nosotras nos salimos Erick seguía aquí, estaba en su habitación
dormido.
–Qué extraño, pues no vi a nadie.
–Volví–. Dijo Amy con el vaso de agua en su mano
–Gracias Amy.
Faltaba 10 minutos para las seis de la tarde y Erick no apareció, nadie
sabía dónde se encontraba y su teléfono estaba apagado. Comencé a preocuparme
por él, aun que yo estaba consciente de que Erick ya era todo un hombre y podía
ir a donde fuera, aun así me preocupaba, solo quería que me enviara un simple
mensaje diciendo que se encontraba bien. Deseaba más que nada contarle todo lo
que había ocurrido, pero era posible que no me creyera como el día anterior.
Anhelaba hablar con alguien sobre eso, quería que alguien me creyera, sentirme
protegida, mi miedo aumentaba día con día y con nadie podía hablarlo.
Al día siguiente me despedí de mis papás y me fui al colegio pero no
supe si Erick ya estaba en casa. Antes de entrar a clases fui a la biblioteca y
encontré un libro de historia donde había mujeres con vestidos parecidos a los
de la foto que encontré en mi habitación, las palabras que estaban escritas
atrás, era latín y significaba “Princesa Anabelle, Sangre Pura.” Seguía sin
entender nada y más preguntas me rondaban por la cabeza. Se supone que Anabelle
era la mujer que vi en mis sueños y al parecer murió, pero como era que en mi
habitación había una fotografía de ella y era idéntica a mí. Busque otro tipo
de libros sobre leyendas urbanas y en uno de los libros era acerca de demonios y
describían a personas con ojos de rojo intenso como el fuego del infierno. Con
miradas de asesinos devoradores de almas, ocultos en la obscuridad.
– ¿Estudiando?–. Arthur de repente apareció detrás de mí
–Oye me asustaste.
– ¿Demonios?–. Leyó. – ¿Qué sucede? Buscas la manera de cómo matar a uno
–Son leyendas, y es para un proyecto–. Mentí, no se me ocurrió nada más
que decirle.
–Ah sí… ¿de qué clase?
–Es para créditos extras
–Créditos extras… ¿tú? Colette, estoy enterado de que eres una de las
mejores estudiantes, ¿porqué necesitarías créditos extras?
– ¿Acaso me espías? Tú no sabes nada de mí…
–Se que mañana es tu cumpleaños–. Me miro con una mirada penetrante
–Eso es acoso.
Él rió irónicamente
–Eres graciosa Colette, y muy linda también.
Sentí que me ruborizaba Arthur pasó su mano por mi mejilla rozándola y
me sonrió.
–Nos vemos en clase–. Dijo guiñándome un ojo y se fue
<<Ahora me da más miedo ese chico que mis propias alucinaciones>>
pensé. En el almuerzo vi a Owen.
–Hola Colette, ¿Cómo te va?–. Dijo amablemente
–Tú, Owen eres un traidor.
– ¿Qué fue lo que hice?
–Te has vuelto muy amigo de Arthur.
–Y por tener un nuevo amigo ¿Soy un traidor?
– ¿Porqué le has hablado de mi?
–Bueno, es el chico nuevo y quiere saber sobre todos.
–Pero esta mañana me dijo que soy “graciosa y linda” y realmente no lo
conozco demasiado, es extraño y me da miedo en ocasiones.
Owen se rió
–Colette, al parecer le gustas.
– ¿A quién?–. Marley apareció
–Nadie–. Dije
–Arthur –Dijo Owen
– ¡Owen!
– ¡Lo sabia!–. Me miro y sonrió Marley
–Eso no es verdad.
–Ay Colette ¿Vas a negar que también te gusta él?–. Me dijo Marley
–Es un demente.
– ¿Por qué lo dices?
–Me da miedo la forma en la que me mira
Tome mi libro y leí sin prestarle
atención a Marley o Owen, pero Marley no tardo en arrebatarme el libro.
–Eso es grosero.
–Tú eres la grosera, estamos hablando y te pones a leer… Vamos dime ¿Te
gusta él cierto?
–No.
Atrás de Marley, mire como Arthur se acercaba, pasó aún lado de nosotras
y sentí como clavaba su mirada en mí, volví a ver a Marley y ella me sonrió.
– Ya dije que no.
–Oh Colette mírate y ¡míralo a él!
–Ya no hablare al respecto.
De camino a casa mi celular sonó, vi que era Erick y conteste.
–Hola ¿Dónde te has metido? me tenias muy preocupada.
Escuche la risilla de mi hermano a través del teléfono.
–Pareces mi novia.
–No te has aparecido en casa y tu solo te ríes.
–Colette ¿Dónde estás?
–Voy camino a casa ¿Y tú?
–Apresúrate, y ten mucho cuidado. – Sonaba algo alterado
– ¿Sucede algo malo?
–Solo llega a casa pronto.
–Erick dime qué sucede ¿Dónde estás tú?
–Te veo más tarde–. Colgó
Cuando llegue a casa, le pregunté a Amy y a mamá por Erick pero me
dijeron que él no había llegado a casa. Fui a mi habitación y cerré la puerta,
tome mi celular y le marque de nuevo, pero no me contesto.
Esa noche me quede estudiando para mi examen que tendría el día
siguiente, estaba muy cansada y me di un baño cuando salí me puse mi pijama y
me recosté en la cama cerré mis ojos y me quede dormida.
LO A M O ♥♥♥♥♥♥♥♥♥
ResponderEliminarPermiso para golpear a Owen n,n/ y su amiga que no se me queda el nombre XD waaaaaa que malos :C
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